Vuelven los balazos a nuestra ciudad

El lugar y los personajes de lo que voy a relatar no tienen por qué tener nombre propio. Pongamos que ocurrió en una mediana ciudad de México.

A las once de la noche, una adolescente teclea en su perfil de Facebook «Y vuelven los balazos a nuestra ciudad». En su imagen, apenas se puede apreciar el rostro de una niña alegre, mirada risueña, incluso inocente. Su crudo comentario desata una hilera de réplicas de sus amigos, adolescentes también que más que miedo, reflejan resignación. «No dejo de escuchar ambulancias y patrullas»; «yo pensé que eran cohetes de alguna iglesia»; «qué miedo, pero ya ni modo»; «ya supe de la matadera en ese lugar, estaba bien cerca de nuestras casas».

¿Quién se ocupa del miedo de estos niños, adolescentes, jóvenes, familias que tienen que aguantar episodios de este tipo con singular frecuencia?, ¿se vale vivir sometidos al temor de lo que vaya a ocurrir a la vuelta de la esquina?, y el gobierno ¿cómo actúa?.

La única respuesta y la sensación que me queda después de leer esto es rabia. Un no-se-vale en mayúsculas.

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Acerca de Carmen Lozano Bright

Carmen Lozano Bright. Periodista e investigadora. Trabajo en goteo.org
Esta entrada fue publicada en México único. Guarda el enlace permanente.

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