Ante esta situación: desobediencia civil organizada, colectiva, pública y pacífica

Son las siete de la tarde del viernes. La librería (Traficantes de Sueños) ha prestado su espacio para celebrar una reunión. Estamos en Lavapiés: laboratorio de grupos que se organizan, cuestionan, se (re)cuestionan y proponen. Unas 60 personas llenan la sala e incluso ha venido una cámara de La Sexta a grabar.

Que esta convocatoria tenga considerable afluencia no es casualidad. Cuando empezamos a hablar de que este otoño sería caliente nos adelantábamos a lo que ahora es realidad: recortes, (más) recortes, represión policial en concentraciones y manifestaciones, intimidación, discurso neocon rampante en los medios de comunicación de masas y especialmente en la TV y radio públicas… y el invierno que se acerca no se intuye menos duro.

De “esta” no solo no estamos saliendo, sino que cada vez más nos están hundiendo.

Y no solo con recortes en servicios públicos: la sanidad ya no es de acceso universal; la educación es cada vez más cara y de peor calidad; los centros culturales públicos trabajan sin apenas presupuesto; Madrid dejará de prestar Servicios de Orientación Jurídica (SOJ) a partir del 1 de enero -un servicio que utilizan cerca de 200.000 personas al año, la mayoría en riesgo de exclusión social y situación precaria-.

Sino que también juegan infligiendo una doctrina de miedo permanente: la presencia policial en las calles ya es una imagen habitual, los abusos de violencia en las manifestaciones contra ciudadanos e incluso prensa están a la orden del día, la policía antidisturbios (UIP) se blinda de recibir sanción alguna al no ir debidamente identificada (simplemente no se puede saber quién es el policía que está detrás del casco, el chaleco, la porra y el escudo).

La tolerancia a estos desmanes llega a un límite. Como dicen en México, «ya se llenó el buche de piedritas». La reunión del pasado viernes convocó a quien quisiera sumarse para construir una Plataforma por la Desobediencia Civil. Muchas de las personas que acudieron suman mucho tiempo dedicado a otros colectivos y movimientos sociales (Ecologistas en Acción, Movimiento por la Objeción de Conciencia, Asamblea Antimilitarista de Madrid, Brigadas de DDHH, Asociación Libre de Abogados, Izquierda Anticapitalista…) y participan en alguno o varios de los frentes del espectro 15M (Comisión Legal de Sol, asambleas de barrios…). Pero aquí se trata de organizarse para plantar cara y decir «no»: no pasamos por el aro, desobedecemos las leyes injustas que no hemos elegido para que nos rijan, desobedecemos de manera no violenta a la autoridad que mal nos representa.

Lluvia de ideas/propuestas. 26/10/12 | cc. Carmen Lozano Bright

Lluvia de ideas/propuestas. 26/10/12 | cc. Carmen Lozano Bright

Y ahí estaban precisamente discutiendo, aportando ideas para dilucidar el «¿cómo?». Por lo pronto, promoviendo una tormenta de ideas en tres frentes: cómo coordinar el grupo, cómo articular la autoformación del propio colectivo y la formación hacia fuera y si es viable poner en marcha una mutua para colectivizar las (futuras) sanciones y multas -al estilo de la red MEMETRO en Barcelona-.

Llama (de manera muy positiva) la atención que, a pesar de que la situación social, económica y política oprime cada día de forma más extrema, la racionalidad, reflexión e inteligencia del grupo es notoria: primero vamos a aprender, a formarnos, a conocer el marco legal y después a valorar si hay leyes cuya existencia ignoramos que pueden ser desobedecidas de forma pública, colectiva y organizada. Inteligencia colectiva one more time.

Y, ¿de cuáles experiencias aprender? Ya en verano se llevó a cabo una Escuela de Desobediencia Civil estructurada en 5 sesiones donde se discutieron experiencias históricas como las acciones contra las dictaduras en Centroamérica, la acción no violenta durante la II Guerra Mundial, la resistencia de las sufragistas o la insumisión antimilitarista en España.

Aparte de la formación histórica, la plataforma propone aprender de acciones actuales y cercanas: la objeción de conciencia y desobediencia al decreto que impide la atención sanitaria a personas sin papeles que lleva a cabo la plataforma Yo Sí Sanidad Universal o las acciones que se está viendo obligada a tomar la población en Grecia, por ejemplo.

El grupo -algunas personas se conocían entre sí, otras no- resultó, como viene ocurriendo desde hace un año y medio en este tipo de encuentros, dinámico, creativo, inteligente en su condición grupal y recursivo. Incluso le añadiría un concepto que ya he oído citar a bastante gente: es otro frente de la «Universidad 15M».

Razones para que exista esta plataforma no faltan. La comisión de Legal Sol lleva contabilizados 225.600€ en multas impuestas durante manifestaciones y concentraciones solo en Madrid. La doctrina del miedo es plato de cada día; la capacidad de organizar comunidad y decir «no» es el reto ahora.

«Desobedecer es tu derecho», en el muro exterior de Esta es una plaza, en Lavapiés | cc. Carmen Lozano

«Desobedecer es tu derecho», en el muro exterior de Esta es una plaza, en Lavapiés | cc. Carmen Lozano

Anuncios

Acerca de Carmen Lozano Bright

Carmen Lozano Bright. Periodista e investigadora. Trabajo en goteo.org
Esta entrada fue publicada en 15M y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s